Tratamiento de matrículas: ¿Qué sucede con las placas cuando llegan al desguace?
De acuerdo con el Reglamento General de Vehículos, aprobado por el Real Decreto 2822/1998, de 23 de diciembre, para poner en circulación vehículos de motor, así como remolques y semirremolques de masa máxima autorizada superior a 750 kilogramos, será preciso matricularlos y que lleven las placas de matrícula con los caracteres que se les asigne. La ORDEN ITC/1535/2006, de 16 de mayo establece los requisitos vigentes sobre instalación y homologación de placas de matrícula para vehículos de motor y remolques.
Las matrículas son placas metálicas de aluminio que identifican el vehículo respecto al resto mediante una combinación de caracteres alfabéticos o numéricos adheridos de forma inalterable a dicha placa.
Cuando un vehículo llega al final de su vida útil, es obligación del propietario entregarlo en un desguace o Centro Autorizado de Tratamiento para llevar a cabo los trámites de baja del vehículo y permitir que le den el tratamiento medioambiental correcto que rige la legislación para los vehículos fuera de uso.
¿Qué se hace con el V.F.U. y sus elementos en el desguace?
Tras la recepción y tramitación de la baja se procede a la fase de descontaminación y gestión de residuos, para lo que se retiran todos los elementos establecidos en la lista de residuos peligrosos que se encuentran dentro de un vehículo y se almacenan separadamente hasta la entrega a un gestor autorizado, en caso de que no puedan ser reutilizados por completo.
Después se desmontan y almacenan las piezas y componentes que pueden ser objeto de reutilización, como lo pueden ser algunas piezas del motor, neumáticos, retrovisores o vidrios, que tras evaluarlos y retirarlos son declarados como válidos para su posterior comercialización en el mismo desguace o C.A.T.
Más tarde, en las instalaciones de fragmentación se procede a la trituración del vehículo. Mediante sistemas de aspiración se retirarán todos los materiales estériles y después se procederá a la separación de metales ferrosos y no-ferrosos mediante corrientes magnéticas.
Los metales ferrosos, que servirán para elaborar nuevos materiales, se envían a fundición y el otro grupo, entre los que se encuentran los metales no ferrosos, serán enviados a plantas de medios densos para ser sometidos a distintos procesos de los que se obtendrán los metales no-ferrosos para enviarlos a la planta de fundición para su reciclaje.
Las matrículas, al ser placas metálicas de aluminio, habrán sido separadas, trituradas y gestionadas como establece la legislación vigente para los residuos de aluminio. El aluminio es 100% reciclable sin merma de sus cualidades y su recuperación es muy importante para la industria del sector.
Placas de matrícula de material acrílico
Tras dos décadas de batalla judicial, Miguel Ibáñez ha conseguido que el Ministerio de Industria homologue sus placas de material acrílico, las cuales son utilizadas en Europa desde hace años y son conocidas como eco-matrículas.
Estas son 100% reciclables, más ecológicas, de un precio similar al de las matrículas metálicas de aluminio y ofrecen tres años de garantía. Además no se deforman y no tienen cantos vivos.



1 Comentario
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